• RELATOS LARGOS

    ABHASA (PRIMERA PARTE)

    Me levanté bruscamente de la cama, quedando sentada a la orilla. La habitación se encuentra en penumbras, iluminada a duras penas por los rayos que entran cautelosos por la hendidura de la puerta. Posé los pies en el suelo alfombrado. El olor a moho penetra los pulmones y una de mis manos a cada lado roza las sabanas frías que podrían ser de la seda más fina. No lograba detallar mucho pero podía intuir las siluetas de la habitación. Estampados en las paredes, una lámpara de farol y un ventanal con gruesas cortinas, cual clásico hotel antiguo de la elegante Europa en los años 20. Una sensación de desesperación y…